Residuos peligrosos
La gestión de residuos peligrosos es fundamental para garantizar la seguridad, proteger el medio ambiente y cumplir con la legislación vigente. En nuestra empresa somos especialistas en la recogida, transporte y tratamiento de residuos peligrosos, ofreciendo soluciones adaptadas a empresas de todos los sectores.
Ofrecemos un servicio completo de gestión integral de residuos peligrosos, asegurando un proceso seguro, eficiente y conforme a la normativa ambiental.
Recogida y almacenamiento de residuos peligrosos
Realizamos la recogida de residuos peligrosos garantizando su correcta identificación, etiquetado y almacenamiento. Aplicamos protocolos de seguridad para evitar riesgos y asegurar una gestión responsable.
Transporte autorizado de residuos peligrosos
Disponemos de medios homologados y personal especializado en el transporte de residuos peligrosos, cumpliendo estrictamente la normativa y asegurando la trazabilidad en todo momento.
Clasificación de los residuos peligrosos
La correcta clasificación de residuos peligrosos es clave para su tratamiento y gestión segura. Estos residuos se clasifican según distintos criterios:
Según su peligrosidad
- Residuos tóxicos: Pueden causar daños graves a la salud.
- Residuos inflamables: Se incendian fácilmente.
- Residuos corrosivos: Dañan materiales y tejidos.
- Residuos reactivos: Pueden generar explosiones o reacciones peligrosas.
- Residuos peligrosos para el medio ambiente: Impactan negativamente en los ecosistemas.
- Residuos infecciosos: Contienen microorganismos patógenos.
Según su estado físico
- Residuos sólidos: Baterías, materiales contaminados.
- Residuos líquidos: Aceites usados, disolventes.
- Residuos gaseosos: Gases industriales.
Según su origen
- Residuos industriales: Procedentes de procesos de producción.
- Residuos sanitarios: Generados en hospitales y clínicas.
- Residuos agrícolas: Pesticidas y productos fitosanitarios.
- Residuos domésticos peligrosos: Pinturas, aerosoles, pilas.
Según la normativa (Lista Europea LER)
Los residuos peligrosos LER se identifican mediante códigos específicos que incluyen un asterisco (*), lo que indica su carácter peligroso y su correcta gestión dentro de la normativa europea.